Carta a Don Ponciano #18


Saludos mil don Ponciano. Mire don Ponciano y si ya no mira, oiga, le escribo como su buena lectora para denunciar una y mil veces a estos malditos areneros y al cartel de los 8 por todos los males que nos siguen causando. Cachimbón ustedes que saben como jugárselas en esta vida; pero habemos un vergazo de gente que preferiríamos que de un solo cachimbazo un marero nos despachara para siempre en lugar de estar sufriendo este cachimbo de mierdas que sufrimos a causa de todos estos hijos de puta traidores y vendedores de la patria.

Soy una pobre vieja o vieja pobre del Barrio La Vega de San Salvador y mire don Poncia, de verdad que en tanto tiempo de vivir en este cuchitril no sabía porque le trabaron la Vega y hasta ahora que los cabrones esos de Los Poma  y Simán jodieron la finca del Espino para construir el vergo de Centros de Compras o galerías como ellos los llaman  ahí donde antes había árboles, este barrio de mierda y de mierdosos de verdad toma el significado de La Vega. Son correntadas de agua que rebalsan del río de mierda o sea el Acelhuate y todos los de La Vega, Candelaria y el Modelo (que de modelo no tiene nada) tenemos que nadar en este mar de cagadas invernales.

Dan hasta risa don Poncia, ver a los pobres ingenieritos tratando de abrir albañales para miadas de gato o desagües como ellos los llaman, cuando el mal esta allá arriba donde volaron toda la floresta. Ya murió mucha gente en Santa Tecla y los alrededores por los derrumbes y lodazales de invierno y a nosotros nos están matando a pura contaminación. No se don Ponciano si usted nos puede conseguir lanchas para el invierno venidero, aquí no hay tales de transporte porque no tenemos buses acuáticos o si nos puede decir como conseguir una buenas bombas para tirárselas a esos hijos de puta aunque sea en esos grandes edificios.  Nosotros somos pacíficos, pueblo trabajador; pero hay veces don Poncia  que deseamos grandemente que venga otra guerra y que apunte a todos esos perros que tan jodido tienen al país y al pueblo. Al menos hace unos días tuve una gran alegría: decía en los diarios que habían acribillado a ese malandrín de Ciro Cruz Zepeda, hasta cuetes tire aquí en la barriada; pero que tristeza era mentira; pero tengo la esperanza de que ya se le acerca. Bueno don Poncia, discúlpeme tanta puteada; pero es que en este país ni de putear se puede ganar la vida.

Maria Juana Begonia

Bo. Por Hundirse La vega

San Salvador