CARTA  A DON PONCIANO# 24

Con urgencia le escribo don Ponciano. Le escribo desde Cojute ciudad de los chorizos lisos para contarle lo que oí en un restaurante del Cerro de las Pavas. Pues fíjese que ha venido  del Norte una chera mía y bueno ella se anda gastando sus dolares con su viejo amor. En una de esas andadas nos fuimos a meter a este famoso restaurante del Cerro las Pavas que es de un arenista de nombre Beto Franco. Aquí en Cojute se ha hecho una gran bulla por la muerte de “Sombrero Caído” así le decían al diputado Pichinte, no solo por ser dueño de una fábrica de sombreros sino, porque dicen que cuando trabajaba de escuadronero ese era el distintivo: sombrero caído. Como sea, lo importante es que aquí se ha hecho una bulla del diablo por la matada que le dieron al pobre en Guatemala y bueno anoche cuando estábamos cenando unos señoritos y señoritas que estaban en la mesa de la par comenzaron una larga plática: “ Nosotros@ ya sabíamos como era el chanchullo, dicen que desde aquí se los mandó a quebrar Rodrigo Ávila por órdenes de Cristiani  porque Eduardito Veneno se les había ido con una billetada y que aquí en El Salvador las cosas andan así: Por un lado Cristiani, Poma, Siman y Kriete y por otro lado el Chompipón Calderón Sol, Chico Flores Chimichanga, y García Prieto y que usan directamente el fuero jurídico y el pasaporte oficial de los diputados para traer las toneladas de drogas que desde El Salvador distribuyen a todo el continente. A mi don Ponciano, conociendo lo que son estos señores no se me ocurrió ni abrir el pico por un momento y traté de mostrar como si yo y no ella quien llegaba de los Estados Unidos, en otras palabras me estaba cagando de miedo. Al momento llegó el dueño del restaurante a la mesa y dijo: Pobre hijueputa del Sombrero Caído agarró la que no era, según el nos la íbamos a tragar que de esa fabriquita mierda de sombreros se hubiera hecho millonario de la noche a la mañana y luego se retiro. Mire don Ponciano, ni termine de comer y ya la comida se me estaba saliendo por detrás, nos levantamos y nos fuimos mucho a la mierda. Hay veces que estos hijos de puta ya están de acuerdo y llegan a hablar esas cosas que no se sin son ciertas ni mi interesan, para ver que le sacan a la gente. Le escribo la presente no porque me interese mucho lo de los muertos en Guatemala, sino pa’ que sus lectores vean como anda de shuca la cosa por aquí en el país de la Sonrisa Macabra.

 

Saludos

Chepe Choripán

Cojutepeque-Cuscatlán.