Nuestro muy distinguido Don Ponciano: Le escribimos desde este pueblito cuscatleco y desde esta patria que muy a pesar de lo jodida que la tienen los areneroides

La amamos mas que a nuestras vidas, de otra forma ya hubieramos agarrado camino al Norte aunque nos toque morirnos en los desiertos o asesinados por los coyotes como ha pasado a cientos de salvadoreños@ en ese maldito “Viaje de la Muerte”. Como le decíamos Don Poncianito, como algunos le llaman, usted nos ayuda mucho a combatir la soledad de la pobreza, un amigo que es del FMLN tiene una computadorita vieja y es ahí donde nos reunimos para leer sus cartas y mire que hasta las reproducimos para dárselas a conocer a la comunidad. El problema nuestro es el alcalde arenoso. Este señor ha sido alcalde desde hace largos tiempos pues fue alcalde del PCN como veinte años y ahora (solo con un periodo en que el FMLN logró llegar), sigue como alcalde permanente de Arena. Este señor es un violador de ninos y niñas, además está traficando drogas como usted no tiene una idea y está robándole al pueblo a manos llenas como siempre lo ha hecho. Nosotros, Don Ponciano, no somos ciegos y podemos ver como se enriquece este turco cabrón y su concejo de chocos y cuatreros. Mire Don Ponciano, este sujeto es de las pandillas de Ciro Cruz Zepeda y hasta su mujer, también escuadronera, es la directora nacional de educación departamental y junto al turco marido y marión hacen lo que se les antoja con el patrimonio de la comunidad hasta llegar a zampar pavimento en los barrancos tapando las salidas de agua. Fíjese Don Ponciano que para las elecciones pasadas repartió cien mil dólares (comprando votos) y este dinero viene directamente del tráfico de drogas del  cual un concejal a quien le dicen teodolito es el encargado y un profesor a quien le dicen el “Tuerto” es el encargado de preparar el fraude en todo, tanto en las elecciones como en los libros de contabilidad de tal forma que nos están cobrando el agua a precios millonarios y la luz aun peor, nosotros, don Ponciano, por ahora solo lo denunciamos, sabemos que este turco cabrón mato a un vergo de gente para la guerra y bueno hasta que nuestra paciencia no rebalse es que tendrá paz, por ahora que se prepare que la tormenta esta arreciando.

Mi nombre es Juana Jocotlán de Cabañas